23 nov. 2012

Capítulo Dieciocho


Clara se levantó pronto para atizar la chimenea y así dar calor a un hogar triste. Sabía lo duro que estaba siendo para todos el tema de Claudia; hija, esposa, madre; siempre su liderazgo se había notado para bien o para mal, pero estaba. Teresa había dormido poco. Al llegar al salón miró como su abuela, con manos firmes y de rodillas, apilaba la leña.


-Venía a hacer lo mismo-dijo Teresa-

-¡Pues ya está hecho!- se levanta-.
-¡No sabía que había que adorar a la chimenea, para que arda con brío!...Necesito un café.
-No crees que deberías volver a la cama es muy temprano.
-No tengo ganas de dormir abuela. Tengo una sensación muy extraña. Siento como si se abriera el suelo cada vez que piso en él, como si mi vida perdiera solidez
-Hablaste con Sergio.
-las dos se miran- ¡Abu, le quiero tanto!
-Pero...
-No sé no me fío.

Teresa habló y continúo hablando. Su desahogo fue tal que se desparramó entera, sin opción a regresar. Dejó de tenerse miedo.


-Qué estás dispuesta a entregar cuando os veáis de nuevo.

-Mi tiempo.
-Pues no dudes ni ápice de tu decisión. Escúchale y si tu alma vuela hacia él, no te resistas.
-A veces creo que si hubieras tenido la oportunidad hubieras sido una gran psicóloga.
-O monja-añade con una gran sonrisa-.
-¡Calla por Dios! ¿cómo que monja?
-Cuando era pequeña, todas mis amigas del pueblo les tenían terror, sin embargo yo alucinaba con aquellas vestimentas, me llamaba poderosamente la atención aquellos fastuosos crucifijos que colgaban hasta el cordón que hacía de cinturón y que dejaban ver que debajo de aquellos hábitos, existía en muchos casos una figura de mujer- gesticula con las manos como si las lavase con tesón- Sin embargo, con el tiempo me di cuenta que existían muchas formas de amar al prójimo sin semejante sacrificio...Y creo que no lo he hecho mal del todo durante estos años.

Alfred de Musset decía que: "El hombre es un aprendiz: el dolor es su eterno maestro"; es pues que Teresa aún se sentía una pequeña colegiala, portando sus libros atados en una mano y un enorme dolor en la espalda.


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