5 feb. 2011

Crónicas Colegiales: Oh blanca Navidad¡¡¡¡¡¡¡

Siempre fui un poco cantarina¡.


No sé muy bien a qué se debía, pero criarme con mi abuela María, -mi abuelita querida, siempre me decía que de su pensión ella me pagaba las clases de canto, que algún día me vendría bien- que mientras cocinaba cantaba, cosa que ahora esta mal visto entre los vecinos ya que hay que evitar los ruidos molestos incluso de día- aquello de "Lola, Lolita la piconera..." o  "Qué tiene la Zarzamora..." o los tangos de Gardel-hacía poco que regresara la mujer y demás, del Uruguay- o tener a todas horas puesta la radio, en fin, ahora sé que un cúmulo de circunstancias han hecho posible hoy que me guste cantar en alto, la farándula y esto de la radio-tele, pero no os voy a explicar en este momento por qué soy como soy.

A lo que iba, es que en el colegio si había algo que nos encantaba a todas -os recuerdo que no era mixto- eran las actuaciones especiales en las fiestas de Navidad. Las empezábamos a preparar mes y medio antes de que se celebrase la fiesta, y por supuesto las hermanas-monjas- decidían lo que cada clase iba a representar en el Salón de Actos, que si una clase bailaba, otra representaba una obra de teatro, y otras cantábamos villancicos etc... 
Recuerdo que muy pequeñita, -en párvulos- de la que iba al cole, también daba clases de ballet en Karel-que niña por aquellos tiempos no iba a ballet- a parte del tutú, puntas y demás estudiabamos baile español, por lo que "tatá" me compró una falda de lunares azules y fondo amarillo, que me vino ni que pintá para un baile en el colegio con otras compañeras por el aniversario de éste, o algo así; recuerdo que empezaba con los brazos en alto, estilo andaluz-lógico- y se representaba en grupos, yo estaba atrás y una de mis compis perdió el paso, hubo risas pero yo muy digna con unos seis años, seguí con los brazos en alto, hasta que la profe sacó a la extraviada, retomé el paso sin problema y terminé la función -!podía haber sido tan buena en matemáticas¡- Fueron a verme todos mamá, la abuela, tatá etc... y me dijeron que había estado muy bien, aunque yo en el fondo sabía que no, pues mi compi estropeó parte del espectáculo. Ése era mi gran problema, nunca estaba satisfecha¡
Todas las actuaciones incluían las visitas de las familias, lo cual era motivo de más emoción si cabía, claro¡ Y recuerdo que era muy importante cantar bien, así que me pasé casi el año entero diciéndole a la Hermana Celina, nuestra profe de música en la última parte de la E.G.B.-hasta sexto nos soportó la Srta María José-, que yo podía hacer la segunda voz sin ningún problema-claro de aquella con unos trece años no fumaba- así que sin más un día en plena clase de matemáticas-¡qué bien!-, le pidió permiso la Hermana a la Señorita Goñi, si esta menda podía salir de clase, yo flipé en colores, pero se trataba de algo importante, tenía que oirme cantar.

De camino al aula de música, tuve que ir dos veces a los baños, tropecé en un escalón, me até los cordones de los zapatos tantas veces como pude, yo caminaba detrás de la hermana e iba lenta, lenta, lenta hasta que ésta gritó: "Fernanda, espabílate que no tengo todo el día"   sí, en el cole me llamaban por mi segundo nombre, ya que en clase éramos tres "Mónicas". 

Y sí casi me meo del grito- así que ardua y veloz me acerqué sigilosamente a la puerta de la clase de música. Una vez dentro, el recinto estaba helado, se conoce que sólo encendían la calefacción antes de las clases; me dice la hermana: " A sí que dices que puedes interpretar una canción en la segunda"  yo asiento con la cabeza, pues no salía de mi ningún ruido, mucho menos una estrofa musical. Y aquella monja, de negro, el pelo canoso, sus gafas me dice que va a tocar con la guitarra, el himno de la escuela, que ella cantará y yo lo haré a continuación suavemente y por supuesto replicando en segunda.
A mí se me había olvidado hasta la letra¡¡¡¡¡
Ella comienza y yo la sigo, se inicia un juego de miradas que esquibo mirando hacia el crucifijo de la pared, no mi inspira nada y agacho la cabeza hasta encontrarme con una mota de polvo y sigo su recorrido, hasta que la pierdo ¡qué largo me parecía el himno por Dios! de repente oigo exclamar a la hermana, un: "Basta" y vendría el veredicto.
Me dice que puede pasar y que en el ensayo con todas mis compañeras me dirá la decisión, pero que estaba en lo cierto hacía muy bien la segunda voz. FLIPÉ¡¡¡ 
Por supuesto que canté el villancico aquel año en la segunda voz vestida de angelito-por que también escenificábamos éste, había un belén, pastores etc...- y en versión española aquel "Oh blanca Navidad". 
Entre el público asistente mi madre, orgullosa y con una media sonrisa en la cara.
Con el paso de los años, cuando salía con mis amigas-ninguna fue a mí colegio- y por mis venas corría  el alcohol sin mediar palabra, les cantaba a media noche el himno del colegio, sin segunda voz ni na, a pelo...recordando amablemente a aquella hermana que me hizo tan feliz.


Bajo las alas del angel custodio
Nuestro instituto se lanza a la lid
Quiere luchar desatar contra el odio
quiere vencer quiere vencer aunque cueste morir
Dios nos lo pide, que dulce honor

Extender por el mundo Las llamas de su amor
Y como el angel que inspira a las almas
Los sentimientos de amor y virtud
Asi tambien formaran sus hermanas
Los corazones de la juventud
Los corazones de la juventud
Siempre adelante sin desmayar

Que el angel de la guarda Dirige nuestro afan
Siempre adelante sin desmayar
Que el angel de la guarda dirige nuestro afan


Mil besos

2 comentarios:

  1. yo tambien fui a un cole de monjas neee.Es verdad, qué recuerdos de antaño. Claro está, cuando llegaba Navidad tambien hiciamos representaciones. Lo mio no era era el "Bel canto", je,je. Mas bien interpretar, que segun ellas no se me daba mal. No salí mas que de simple pastorcilla..a mucha honra por cierto. Con ovejilla y todo de las de verdad. Nunca pude ser la Virgen Maria. Je,je
    Y luego interpretando otras cosillas cuando estudiabamos a Lorca. Recuerdo que para sacar nota en Lengua y literatura tuvimos que interpretar algunas escenas de "Bodas de sangre".
    Pero lo que a mí se me daba realmente bien, era dibujar, a lo que siempre me animaron. Y gané varios concursos.

    ResponderEliminar
  2. No sabía yo eso de la pintura, pero está claro que te callas muchas cosas jajajjaja hay que arreglarlo con un cafeto, que esta vez pago yo.

    ResponderEliminar