21 dic. 2019

¡Sí!


Sí.
Recuerdo cuando tan solo pensaba e incluso creía que la vida era un simple y rústico juguete. Cuando miraba al cielo y me decía que era bonito con solo apreciar la sencillez de las estrellas sin presentir que estaban llenas de sombras, de mentiras...con inocencia.

Ojalá, nunca hubiese cambiado, que nunca hubiera cometido el error que me haría arrepentirme, que me haría sentir el fracaso...

Pero es lógico. Sin cometer ese error, no hubiese aprendido a mirar el cielo de otra forma, como lo que en verdad es. Un abismo infinito. Ya no te gusta, ya no juegas con juguetes...

Solo vives sobreviviendo al cinismo de tu alrededor porque ellos creen que no te das cuenta, pero si tu te das cuenta primero, los demás te siguen.

Los nuevos heredaran un mundo corroído con manipuladores de mentes que quieren dominarte. No les dejes, lucha. Tu valor se medirá por tu capacidad de no creerles, no ayudarles, no cantar sus canciones, no creerles. 
No es libertad.

Debo seguir creyendo y preferir el cielo como lo veía antes



Galilea 1987 (unos meses después del atentado en Hipercor)
(Mónica Solís)




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